Una familia de Mérida devuelve al siglo XIX un palacio enclavado en una finca propiedad de la Diputación de Cáceres.
Con 14 habitaciones y piscina con vistas a la dehesa extremeña, cuenta con el restaurante Zagala, que primará los productos de calidad de la región.
Si Margarita Silva viviera ahora, sin duda reconocería su antiguo palacio, de 1887, en el Hotel Rural Haza de La Concepción que acaba de abrir sus puertas en la finca Haza de la Concepción de la Diputación de Cáceres, de la mano de una familia extremeña.
Suelos, rincones, muebles, una singular chimenea o una escalera sobre su propio eje construida por el abuelo del alcalde de Malpartida de Plasencia, Raúl Barrado, son algunos de los detalles de un edificio que ha vuelto a la vida como alojamiento turístico en Malpartida, con cuatro estrellas verdes y a las puertas del Parque Nacional de Monfragüe.
Empresa familiar
Hace aproximadamente dos años y medio, Manuel Zambrano, su mujer María Luisa Rodríguez y su hija Laura Zambrano se presentaron en la finca y visualizaron lo que querían que fuera un espacio que, como ha subrayado María Rodríguez en la inauguración del establecimiento, tiene “alma”.
Ellos, procedentes de Mérida y con otras dos casas rurales en la provincia de Badajoz gracias a su empresa Lalamala SL, soñaron un día con un proyecto para darle una “segunda oportunidad a un edificio que lo merece, un proyecto con alma, con raíces, que habla de Extremadura, de la dehesa, del descanso y de los extremeños, en nuestro Parque Nacional, corazón de Extremadura”, ha subrayado.
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- Bievenidas y bienvenidos a la naturaleza, la gastronomía, la artesanía, la formación… bienvenidos a Extremadura desde Haza de la Concepción
Habitaciones singulares
En un acto que ha contado con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, con Esther Gutiérrez, vicepresidenta primera, así como con numerosos alcaldes de la comarca e invitados del sector turístico, esta empresaria se ha emocionado al explicar la iniciativa de su familia, que va más allá de un servicio de alojamiento.
Porque ha explicado que, además de sus 14 habitaciones, que llevan los nombres de los 13 municipios de la Reserva de la Biosfera de Monfragüe más una pedanía, han habilitado aulas de formación y contará también con artesanos extremeños y una naturaleza que “entra en el palacio”. A esto se suma la colaboración de “productores, agricultores, artesanos, escultores, diseñadores de moda…”
El restaurante
Todo para cumplir una máxima: “La verdadera tranquilidad no refleja un gran lujo, somos sencillos, una familia, lo que son los extremeños”, ha destacado Rodríguez. Además, ha subrayado otro de sus pilares, su restaurante Zagala, la “novia” del hotel, que contará como jefe de cocina con el chef también extremeño Roberto Santos.
Este, muy emocionado, ha explicado que se pondrá en marcha en una semana y que, sobre todo, “nace de esta tierra”, por lo que la materia prima serán productos extremeños con Denominación de Origen (DO)e Indicación Geográfica Protegida (IGP) porque tienen un compromiso “con lo auténtico” y la calidad.
Silencio y magia
El hotel tiene capacidad para unas 30 personas y cuenta con una plantilla de ocho trabajadores. Con perspectiva de crecimiento porque “ilusión y cariño” no les falta a la familia propietaria, ni a la Diputación predisposición para colaborar en lo que necesiten.


















